3.5 Mérida P. 1964-71. Lo académico
El último curso académico completo que fue utilizado el edificio de Padre
Blanco como Instituto, fue el 1962-63. El siguiente comenzó en el de Padre
Blanco, porque la puesta en marcha del nuevo sufrió la demora de unos meses,
pero tan pronto como se pudo (creo que los primeros meses del 64) se realizó el
traslado y comenzó a funcionar en el Edificio de los Sitios 2. El año 1971 se
pone en funcionamiento la Ley de Villar Palasí que produce unos grandes cambios
educativos sobre todo en lo que afecta a las Enseñanzas Medias (EGB y BUP).
Como ya hemos comentado,
el nuevo Edificio del INEMA ya nace pequeño y dado el emplazamiento escogido,
sin posibilidades de ampliación. No se saben las razones de las decisiones
tomadas al respecto, así como los beneficiarios de tales decisiones, si los
hubiere.
1.- F1915.Grupo Escolar Santa Marta.
///// 2.- F1964.INEMA3
Pero derruir
el precioso edificio modernista Grupo Escolar Santa Marta[1] que
puede verse en la foto, al que un servidor asistió el años 1958 o 59, situado
en la Muralla para construir un edificio pequeño de origen, apenas sin patios
ni capacidad de crecimiento y crear casi inmediatamente una ampliación de éste
tocando otra parte de la Muralla… no parece casual habiendo, como las hubo en
aquel momento, otras opciones.
Recordamos
que, como ya hemos mostrado anteriormente, el año 46 el Ayuntamiento compró
unos terrenos en los Chanos, tocando al Cuartel de Santocildes, que fueron
cedidos al Ministerio de Educación para construir un edificio más apropiado que
los existentes en aquel momento en Padre Blanco y Rodríguez de Cela. Y que el
Ministerio los aceptó en agosto de 1947.
Se aludió a
que el terreno de los Chanos ya tenía nuevas ocupaciones para descartarlo y otras
posibles ubicaciones como la Eragudina o la Plaza del Ganado, también fueron
rechazadas a pesar de cumplir eficientemente los requerimientos que pedía el
Ministerio de Educación. En ambos casos, la amplitud de los terrenos
hubiera evitado quedarse pequeño justo recién inaugurado.
No se conocen bien los motivos
profundos de por qué se abandona la utilización de los Chanos,
pero lo cierto es que se decide utilizar el terreno ocupado por mencionado
Grupo Escolar, a pesar de ser este espacio mucho más caro, mucho más pequeño y
con menos disposibilidad. A nuestro juicio esto fue el primer gran
atropello, o al menos error, asociado a la creación del nuevo Instituto, aunque
no el único.
Construir un nuevo
Centro y crear casi inmediatamente después una ampliación de éste
destruyendo otra parte de la Muralla… no parece casual. Pudiera pensarse que la
pequeñez del primero justificara el segundo gran atropello, la construcción de
la Delegada en la Muralla. Tal vez algún día merezca la pena analizar el por
qué de las decisiones tomadas, y tratar de encontrar explicaciones de lo que
pasó y por qué pasó.
El Curso 1963-64 se inaugura el nuevo edificio de INEMA de las calle de Los
Sitios 2. La prensa local señala las maravillas del nuevo Centro en cuanto a la
modernidad del material didáctico-pedagógico y los laboratorios.
3.- F1963.CreaINEMA ElPenAst630831
El acceso principal al Instituto se hacía a través de una entrada central.
Tras subir cuatro escalones accedías al hall.
Entrando, a la derecha, la Secretaría, cuyo tablón de anuncios ha visto
tantos semblantes de alegría joven y aparatosa y tristeza con lágrimas
entrecortadas mirando notas finales. Y dentro, la administrativa, Doña Maria
Antonia Martínez Garrido, eficiente Secretaria, educada, respetuosa con todos y
respetada… recientemente fallecida. Y también Don Rafael Tejeiro, Comisario de
Policía y Profesor de Dibujo, siempre irónico y con una pequeña cuerda, de no
más de un metro, empolvada de blanco en el bolsillo derecho de su chaqueta y
que hacía servir como tiralíneas en el encerado. Una buena persona, un buen
profesor, casi siempre de buen humor, y un buen policía que supo separar
pulcramente sus dos trabajos.
A la
izquierda, la Conserjería, con paquetes de folios, copiadoras, clichés para
tipografía…, los funcionarios con sus categorías que aún no distingo hoy: el
bedel, el conserje… El señor Valderas y Gonzalo, que también llevaba un pequeño
bar en la pared que pegaba al "Tronco", con sus pinchos de tortilla y
bocadillos de mejillones a 6 pelas... como nos recuerda Rafa Torres. Y el señor
Losada, aunque de este último no estoy seguro de si estaba en Los Sitios, 2 y
la Delegada o sólo en esta última.
De frente el Muro, justo debajo de las escaleras que llevan a los pisos
superiores.
Había, creo, otro acceso al Instituto por una escalera situada en el ala
izquierda, utilizada por las chicas para salir, que daba al pequeño bar-chiringuito
aludido, donde los alumnos más pudientes compraban bocadillos, pinchos y otras
chuches a la hora del recreo. También se servía orujo y ginebra… pero no a los
alumnos.
En la planta baja, a la derecha, y tocando con las antiguas casas de
Miguélez, la Capilla, posteriormente con otros usos lúdico-pedagógicos. Estaban
también los despachos de Dirección y Secretaría, lavabos de alumnos y
profesores, algunas aulas y, creo, algún laboratorio y departamentos.
La primera planta estaba sobretodo dedicada a las aulas de los cursos más
bajos. También había lavabos, otros cuartos (materiales, algún Seminario[2]…) y la
Sala de Profesores. En frente de la Sala de Profesores había un Aula muy larga,
donde yo cursé 1º y a la que asistimos más de 75 alumnos. Daba a la Muralla y
su longitud podía ser la mitad del ancho del edificio. La otra mitad la ocupaba
otra aula igualmente larga, aunque practicable, que servía en ocasiones como
salón de actos.
No recuerdo apenas nada de la segunda Planta, que era la de los cursos
superiores. El bachiller Superior ya lo cursé en la Delegada.
Ha llegado a mis oídos, por más de una fuente que considero solvente y que
no citaré, que en el año 1965 o 66, tuvo lugar una conversación por la Muralla
entre el alcalde conocido popularmente como Pepón y Don Angel González Álvarez,
catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid y Director
General de Enseñanzas Medias del MEC en aquel tiempo, sobre las primeras
decisiones que darían lugar a la construcción de la Delegada del Instituto,
situada en la Muralla.
El primero se quejaba de que estaba habiendo una explosión de estudiantes
de Bachiller en Astorga, y que el INEMA recién estrenado se quedaba pequeño.
Don Angel le dijo: “¿Tu tienes terrenos para hacer un Instituto?” a lo que el
alcalde contestó: “Aquí mismo”, señalando los terrenos de la parte de abajo de
las Murallas, lado Cuatro Caminos.
Poco después, parece ser, que desapareció el Proyecto de un instituto
en Montijo y se vino para Astorga, con planos y orientación incluidos. No tengo
más detalles de lo ocurrido, pero es posible que este cambio rápido y “entre
bastidores” sea la causa de la mala orientación que siempre tuvo el edificio:
Desde siempre todo el Aulario estuvo a la sombra, lado paseo, lo que tiene
ningún tipo de lógica en un sitio con temperaturas bajas la mayor parte de
curso…
Es de suponer que en aquellos tiempos… el margen de variación y
modificación de planos era mínimo… amen del favor que suponía para Astorga
dicho Centro. Como para andar con remilgos, escrúpulos o poniendo pegas… Por
otra parte, parece que esta discrecionalidad administrativa… tampoco era una
excepción.
A modo de simple curiosidad, me he tomado la molestia de buscar el
Instituto Extremadura de Montijo y la Delegada de Astorga para ver similitudes,
y yo creo que las hay, pero dejo al lector que saque las conclusiones que le
parezcan oportunas respecto a los comentarios hechos.
4.- Montijo F1970.INEMA_Delegada_01
//////// 5.- F1971.IES_Extremadura
Quede constancia del gran crecimiento de la
población de estudiantes de Enseñanza Media que tuvo lugar, en Astorga, y en
toda España… y que seguramente podrían explicar algunas de las situaciones,
desajustes y anomalías que ha padecido nuestro
sistema educativo durante estos años, y de los que muchos de nosotros
hemos sido protagonistas. La distancia con los hechos ha de darnos más comprensión
con los fenómenos que automatismo en los juicios de lo que pasó ayer con la
mentalidad y los valores de hoy. El análisis riguroso de la historia, aunque
sea cercana, necesita de fuertes contrapesos de contexto, de marco social,
económico y político.
En el Cuadro que mostramos a continuación se puede ver
el incremento de la Enseñanza Media en España, medido en número de Centros
(Oficiales o no), Alumnos (desglosados por sexo) y Profesorado a lo largo de
los 30 años que van de 1938 a 1968. Si dividimos el referido periodo de 30 años
en dos quincenas, podemos hacer 3 comentarios:
1.- Comienza a regularse la enseñanza media no oficial, tanto en relación a
Centros como a Profesorado, excluidos los relativos a los alumnos libres.
2.- En general durante el primer periodo (de 1940 a 1955) tenemos un fuerte
incremento, de hasta el 200% en aspectos como Total de alumnos o de Profesores,
con crecimientos más pequeños de Centros Oficiales.
3.- Una fuerte aceleración de la Enseñanza Media durante el segundo tramo
del periodo (1955 a 1970). El de Centros Oficiales se multiplica por más de 3,
el de Alumnos (Os+As) por 4, el de Alumnos Oficiales, por 6 y el de Alumnas
Oficiales por 10.
6.- F1938.Medias.1938_1968_1
Por lo demás,
la vida en Astorga continuaba a un ritmo parecido al que nosotros vivíamos
fuera del Instituto. El Régimen seguía perdiendo el lustre y la rigidez de que
había gozado… pero no de forma estrepitosa ni tan siquiera acelerada o rápida.
La explosión
demográfica que siguió a la apertura económica de la década anterior comenzaba
a llegar a las Enseñanzas Medias. El aumento del número de matrículas dejaba
pequeños nuevos edificios de un año para otro. Asimismo la contratación de
nuevo y joven profesorado en los Institutos comenzaba a introducir cambios de
profundidad en las viejas estructuras académicas. Y el inicio de estos cambios
ya no tenía marcha atrás. Vinieron para quedarse.
El Plan de 1967
sustituye al de 1957 que incorpora la unidad didáctica de 60 minutos, reduce el
nº de horas semanales e introduce asignaturas más, digamos lúdicas, a cambio de
reducir horas en las “hueso”, los sábados comienzan a ser no lectivos, se
rebaja la presión de los Ejercicios Espirituales y se abre la posibilidad del
libre tránsito de alumnado por Astorga en tiempos del recreo…
Se van abriendo
nuevos establecimientos de ocio para los jóvenes: 3 locales con futbolines (el
de Jose M Goy, el de Alberto en la calle de la Cruz y Julemar, que además de
futbolines tenía dos billares, máquinas tragaperras y máquina de discos).
Atrás va quedando
también la vieja partición de Astorga para chicos y chicas a la hora de los
recreos.
Por fin los
chicos pudimos hacer otra cosa que jugar a saltar de una lado para otro en el
Monumento a los Caídos… de recuerdos tan ingratos para nuestra integridad
física en general y para nuestras espinillas en particular.
7.- F1967.Caidos
Por fin,
podíamos pasear por la(s) plaza(s), a cara descubierta, sin esconderte ni ir
pendiente de no ser visto por alguien inconveniente en cualquier esquina.
Por fin
podíamos meternos en los futbolines primero de Alberto y después de Julemar (¿o
fue al revés?)… porque para los otros aún éramos aún pequeños…
Julemar fue el
que más éxito tuvo cuando yo empezaba a “adolescer[3]”,
cuya época de futbolín ya se había pasado y veíamos jugar al billar a los
“maestros”… que seguían siendo los mismos de la década anterior. Después, cuando
podíamos pagarlo, jugábamos los chavales. No lo hacíamos nada bien… pero
utilizábamos el lenguaje correcto de auténticos profesionales… como si fuéramos
expertos: tirar de fino, de lleno, por la banda, pasabola, picado, corrido,
hacer carambolas a tres bandas… y hasta probar un massé… si no nos veía el
vigilante, Manolo, un minero retirado que nos llevaba finos, porque era un tiro
muy complejo que fácilmente podía hacer un siete al paño, lo que era una
verdadera desgracia.
A medida que
íbamos aprendiendo un poco de nuestros maestros… ya podíamos ir a jugar al
Central, con billares y jugadores de más nivel que los de Julemar. Y a tomar
vinos, a veces, con pincho de tortilla, en el Duerna, el Cubasol, la Guitarra y
el Ríos. El Ríos del padre de César, primero, y de César, con la máquina de
discos y la música más moderna y actual de la ciudad.
8.-
F1970.GramolaRios
Y una mención
especial al Club Quijote, situado en los bajos de la Casa Sacerdotal donde unos
cuantos jóvenes de ambos sexos, muchos de ellos estudiantes del Instituto y la
Escolapias, dimos contenido a algunas inquietudes culturales... protegidos por
un clero aperturista, con una visión digamos “más vaticana” de la juventud. La
revista “El Quijote”, la Biblioteca con los libros que iban sobrando de otros
sitios, los ensayos de teatro (al menos “El sí de las niñas, “Escuadra hacia la
muerte” y “Bodas de sangre” –estas dos últimas… difíciles de ver en la época-,
clases de guitarra, excursiones, horas de estudio, ajedrez, subasta, mus y
muchas más cosas mezcladas con las miradas furtivas mudas y el sonrojo de los
primeros amores. Y el señor Marcelino, tan paciente, serio, buena persona y
mediador de jóvenes de 15 a 18 años cargados de energía y de hormonas. Tan
respetado por todos.
Y las
Conferencias sobre distintos temas que, un viernes al mes, daba un invitado.
Alguien me ha recordado la de Pérez Barreiro -debía ser el curso 1970-71,
siendo ya Director-, llena de secretismo, sobre el Opus Dei. También me recordó
que en algunas de aquellas Conferencias, no es el caso de la mencionada,
gozábamos de la presencia del Policía García, que en aquel tiempo era Comisario
en Astorga, y no sé si iba de oficio o por la afición de ver qué traíamos entre
manos los jóvenes, algunos jóvenes de la ciudad… porque a decir verdad, y a
pesar de estar muy cercano a las decisiones del Club, no recuerdo que fuera
invitado.
Y el Padre
Ruiz, profesor de Griego, bonachón, sonriente y agradable, alma adulta del
Quijote, cuya presencia en los pocos y fracasados bailes lucientes como a plena
luz del día en aquel bar-salón–biblioteca, juzgamos tan innecesaria como
excesiva. Ahí estábamos todos, aprendiendo a proponer, a votar, a buscar
consensos y a ejercer de oposición. Aprendices adelantados de la democracia
llevados de la mano por la Iglesia más moderna y en su propia casa. Una
experiencia de alto valor para muchos de los protagonistas, entre los cuales me
encuentro, donde ganar, perder, aprender, competir, compartir, discutir,
asumir, ceder, ayudar y necesitar… eran labores que hacíamos cada día, incluso
a veces, al mismo tiempo.
Por lo demás éramos
chavales, y habíamos ya tomado Vitacales, pero los años y el Bachiller
Superior, no sé si el segundo más que los primeros, nos iban madurando a toda
velocidad. Los intereses y motivaciones iban tomando nuevas formas bajo la
atenta mirada del Principio de Realidad y los instintos iban siendo orientados
y embridados para hacer lo posible, real.
La niñez ya
empezaba a ser un recuerdo a finales de los 60. Eran los últimos años en Astorga
y en casa, al abrigo del frío invierno y de la soledad. Pronto empezaría el
vuelo, un vuelo de retornos solo parciales. Un vuelo temprano y arriesgado
hasta construir tu siguiente nido. Tan lejos y sin embargo tan cerca. Como en
“Nothing else matters” la gran balada de Metallica.
[Fotos (Por orden de aparición):
1.- F1915.Grupo Escolar Santa
Marta
2.- F1964.INEMA3
3.- F1963.CreaINEMA ElPenAst630831
4.- F1970.INEMA_Delegada01
5.- F1971.IES_Extremadura_Montijo
6.- F1938.Medias.1938_1968_1
7.- F1967.Caidos
8.-
F1970.GramolaRios]
Próxima entrega: 3.6. Mérida P.
1964-71. Comportamiento
[1]
El bonito edificio modernista Grupo Escolar Santa Marta fue construido como
reconocimiento a los caídos de Los Sitios en Astorga, al cumplirse el
centenario de la Guerra de la Independencia. La subvención fue de 131569 ptas
que suponía el 60% del importe total de 219282,58 ptas. Aparte de Astorga, otras ciudades como Gerona, Ciudad
Rodrigo, Manresa y Molina de Aragón, también ejemplares en heroicidad, fueron
premiadas con proyectos dedicados a perpetuar la memoria de sus plazas.
[2]
En esta época, las distintas agrupaciones que formaba el profesorado en base a
las materias que impartía se denominaban Seminarios. En la actualidad, el
vocablo Seminario va siendo sustituido lenta pero imparablemente por el de
Departamento, ya casi generalizado.
[3]
La palabra intencionalmente utilizada “adolescer” no está admitida por la Real
Academia de la Lengua, pero su significado es deducible a primera vista. Frente
a ella, la palabra correcta sería “pubescer”, que necesitaría conocimientos en
clásicas (del latín “pubescere”
‘cubrirse el vello’) para llegar a su significado que es “llegar a la
pubertad”. ¡Hay que facilitarles las cosas a la Real Academia…, al menos, para
evitar que sea ella la que nos las complique a nosotros! XDDD
El último curso académico completo que fue utilizado el edificio de Padre
Blanco como Instituto, fue el 1962-63. El siguiente comenzó en el de Padre
Blanco, porque la puesta en marcha del nuevo sufrió la demora de unos meses,
pero tan pronto como se pudo (creo que los primeros meses del 64) se realizó el
traslado y comenzó a funcionar en el Edificio de los Sitios 2. El año 1971 se
pone en funcionamiento la Ley de Villar Palasí que produce unos grandes cambios
educativos sobre todo en lo que afecta a las Enseñanzas Medias (EGB y BUP).
Como ya hemos comentado,
el nuevo Edificio del INEMA ya nace pequeño y dado el emplazamiento escogido,
sin posibilidades de ampliación. No se saben las razones de las decisiones
tomadas al respecto, así como los beneficiarios de tales decisiones, si los
hubiere.
1.- F1915.Grupo Escolar Santa Marta.
///// 2.- F1964.INEMA3
Pero derruir
el precioso edificio modernista Grupo Escolar Santa Marta[1] que
puede verse en la foto, al que un servidor asistió el años 1958 o 59, situado
en la Muralla para construir un edificio pequeño de origen, apenas sin patios
ni capacidad de crecimiento y crear casi inmediatamente una ampliación de éste
tocando otra parte de la Muralla… no parece casual habiendo, como las hubo en
aquel momento, otras opciones.
Recordamos
que, como ya hemos mostrado anteriormente, el año 46 el Ayuntamiento compró
unos terrenos en los Chanos, tocando al Cuartel de Santocildes, que fueron
cedidos al Ministerio de Educación para construir un edificio más apropiado que
los existentes en aquel momento en Padre Blanco y Rodríguez de Cela. Y que el
Ministerio los aceptó en agosto de 1947.
Se aludió a
que el terreno de los Chanos ya tenía nuevas ocupaciones para descartarlo y otras
posibles ubicaciones como la Eragudina o la Plaza del Ganado, también fueron
rechazadas a pesar de cumplir eficientemente los requerimientos que pedía el
Ministerio de Educación. En ambos casos, la amplitud de los terrenos
hubiera evitado quedarse pequeño justo recién inaugurado.
No se conocen bien los motivos
profundos de por qué se abandona la utilización de los Chanos,
pero lo cierto es que se decide utilizar el terreno ocupado por mencionado
Grupo Escolar, a pesar de ser este espacio mucho más caro, mucho más pequeño y
con menos disposibilidad. A nuestro juicio esto fue el primer gran
atropello, o al menos error, asociado a la creación del nuevo Instituto, aunque
no el único.
Construir un nuevo
Centro y crear casi inmediatamente después una ampliación de éste
destruyendo otra parte de la Muralla… no parece casual. Pudiera pensarse que la
pequeñez del primero justificara el segundo gran atropello, la construcción de
la Delegada en la Muralla. Tal vez algún día merezca la pena analizar el por
qué de las decisiones tomadas, y tratar de encontrar explicaciones de lo que
pasó y por qué pasó.
El Curso 1963-64 se inaugura el nuevo edificio de INEMA de las calle de Los
Sitios 2. La prensa local señala las maravillas del nuevo Centro en cuanto a la
modernidad del material didáctico-pedagógico y los laboratorios.
3.- F1963.CreaINEMA ElPenAst630831
El acceso principal al Instituto se hacía a través de una entrada central. Tras subir cuatro escalones accedías al hall.
Entrando, a la derecha, la Secretaría, cuyo tablón de anuncios ha visto tantos semblantes de alegría joven y aparatosa y tristeza con lágrimas entrecortadas mirando notas finales. Y dentro, la administrativa, Doña Maria Antonia Martínez Garrido, eficiente Secretaria, educada, respetuosa con todos y respetada… recientemente fallecida. Y también Don Rafael Tejeiro, Comisario de Policía y Profesor de Dibujo, siempre irónico y con una pequeña cuerda, de no más de un metro, empolvada de blanco en el bolsillo derecho de su chaqueta y que hacía servir como tiralíneas en el encerado. Una buena persona, un buen profesor, casi siempre de buen humor, y un buen policía que supo separar pulcramente sus dos trabajos.
A la izquierda, la Conserjería, con paquetes de folios, copiadoras, clichés para tipografía…, los funcionarios con sus categorías que aún no distingo hoy: el bedel, el conserje… El señor Valderas y Gonzalo, que también llevaba un pequeño bar en la pared que pegaba al "Tronco", con sus pinchos de tortilla y bocadillos de mejillones a 6 pelas... como nos recuerda Rafa Torres. Y el señor Losada, aunque de este último no estoy seguro de si estaba en Los Sitios, 2 y la Delegada o sólo en esta última.
De frente el Muro, justo debajo de las escaleras que llevan a los pisos superiores.
Había, creo, otro acceso al Instituto por una escalera situada en el ala
izquierda, utilizada por las chicas para salir, que daba al pequeño bar-chiringuito
aludido, donde los alumnos más pudientes compraban bocadillos, pinchos y otras
chuches a la hora del recreo. También se servía orujo y ginebra… pero no a los
alumnos.
En la planta baja, a la derecha, y tocando con las antiguas casas de Miguélez, la Capilla, posteriormente con otros usos lúdico-pedagógicos. Estaban también los despachos de Dirección y Secretaría, lavabos de alumnos y profesores, algunas aulas y, creo, algún laboratorio y departamentos.
La primera planta estaba sobretodo dedicada a las aulas de los cursos más bajos. También había lavabos, otros cuartos (materiales, algún Seminario[2]…) y la Sala de Profesores. En frente de la Sala de Profesores había un Aula muy larga, donde yo cursé 1º y a la que asistimos más de 75 alumnos. Daba a la Muralla y su longitud podía ser la mitad del ancho del edificio. La otra mitad la ocupaba otra aula igualmente larga, aunque practicable, que servía en ocasiones como salón de actos.
No recuerdo apenas nada de la segunda Planta, que era la de los cursos
superiores. El bachiller Superior ya lo cursé en la Delegada.
Ha llegado a mis oídos, por más de una fuente que considero solvente y que no citaré, que en el año 1965 o 66, tuvo lugar una conversación por la Muralla entre el alcalde conocido popularmente como Pepón y Don Angel González Álvarez, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid y Director General de Enseñanzas Medias del MEC en aquel tiempo, sobre las primeras decisiones que darían lugar a la construcción de la Delegada del Instituto, situada en la Muralla.
El primero se quejaba de que estaba habiendo una explosión de estudiantes de Bachiller en Astorga, y que el INEMA recién estrenado se quedaba pequeño. Don Angel le dijo: “¿Tu tienes terrenos para hacer un Instituto?” a lo que el alcalde contestó: “Aquí mismo”, señalando los terrenos de la parte de abajo de las Murallas, lado Cuatro Caminos.
Poco después, parece ser, que desapareció el Proyecto de un instituto
en Montijo y se vino para Astorga, con planos y orientación incluidos. No tengo
más detalles de lo ocurrido, pero es posible que este cambio rápido y “entre
bastidores” sea la causa de la mala orientación que siempre tuvo el edificio:
Desde siempre todo el Aulario estuvo a la sombra, lado paseo, lo que tiene
ningún tipo de lógica en un sitio con temperaturas bajas la mayor parte de
curso…
Es de suponer que en aquellos tiempos… el margen de variación y
modificación de planos era mínimo… amen del favor que suponía para Astorga
dicho Centro. Como para andar con remilgos, escrúpulos o poniendo pegas… Por
otra parte, parece que esta discrecionalidad administrativa… tampoco era una
excepción.
A modo de simple curiosidad, me he tomado la molestia de buscar el Instituto Extremadura de Montijo y la Delegada de Astorga para ver similitudes, y yo creo que las hay, pero dejo al lector que saque las conclusiones que le parezcan oportunas respecto a los comentarios hechos.
4.- Montijo F1970.INEMA_Delegada_01 //////// 5.- F1971.IES_Extremadura
Quede constancia del gran crecimiento de la población de estudiantes de Enseñanza Media que tuvo lugar, en Astorga, y en toda España… y que seguramente podrían explicar algunas de las situaciones, desajustes y anomalías que ha padecido nuestro sistema educativo durante estos años, y de los que muchos de nosotros hemos sido protagonistas. La distancia con los hechos ha de darnos más comprensión con los fenómenos que automatismo en los juicios de lo que pasó ayer con la mentalidad y los valores de hoy. El análisis riguroso de la historia, aunque sea cercana, necesita de fuertes contrapesos de contexto, de marco social, económico y político.
En el Cuadro que mostramos a continuación se puede ver el incremento de la Enseñanza Media en España, medido en número de Centros (Oficiales o no), Alumnos (desglosados por sexo) y Profesorado a lo largo de los 30 años que van de 1938 a 1968. Si dividimos el referido periodo de 30 años en dos quincenas, podemos hacer 3 comentarios:
1.- Comienza a regularse la enseñanza media no oficial, tanto en relación a
Centros como a Profesorado, excluidos los relativos a los alumnos libres.
2.- En general durante el primer periodo (de 1940 a 1955) tenemos un fuerte
incremento, de hasta el 200% en aspectos como Total de alumnos o de Profesores,
con crecimientos más pequeños de Centros Oficiales.
3.- Una fuerte aceleración de la Enseñanza Media durante el segundo tramo
del periodo (1955 a 1970). El de Centros Oficiales se multiplica por más de 3,
el de Alumnos (Os+As) por 4, el de Alumnos Oficiales, por 6 y el de Alumnas
Oficiales por 10.
6.- F1938.Medias.1938_1968_1
Por lo demás, la vida en Astorga continuaba a un ritmo parecido al que nosotros vivíamos fuera del Instituto. El Régimen seguía perdiendo el lustre y la rigidez de que había gozado… pero no de forma estrepitosa ni tan siquiera acelerada o rápida.
La explosión
demográfica que siguió a la apertura económica de la década anterior comenzaba
a llegar a las Enseñanzas Medias. El aumento del número de matrículas dejaba
pequeños nuevos edificios de un año para otro. Asimismo la contratación de
nuevo y joven profesorado en los Institutos comenzaba a introducir cambios de
profundidad en las viejas estructuras académicas. Y el inicio de estos cambios
ya no tenía marcha atrás. Vinieron para quedarse.
El Plan de 1967
sustituye al de 1957 que incorpora la unidad didáctica de 60 minutos, reduce el
nº de horas semanales e introduce asignaturas más, digamos lúdicas, a cambio de
reducir horas en las “hueso”, los sábados comienzan a ser no lectivos, se
rebaja la presión de los Ejercicios Espirituales y se abre la posibilidad del
libre tránsito de alumnado por Astorga en tiempos del recreo…
Se van abriendo
nuevos establecimientos de ocio para los jóvenes: 3 locales con futbolines (el
de Jose M Goy, el de Alberto en la calle de la Cruz y Julemar, que además de
futbolines tenía dos billares, máquinas tragaperras y máquina de discos).
Atrás va quedando
también la vieja partición de Astorga para chicos y chicas a la hora de los
recreos.
Por fin los
chicos pudimos hacer otra cosa que jugar a saltar de una lado para otro en el
Monumento a los Caídos… de recuerdos tan ingratos para nuestra integridad
física en general y para nuestras espinillas en particular.
7.- F1967.Caidos
Por fin,
podíamos pasear por la(s) plaza(s), a cara descubierta, sin esconderte ni ir
pendiente de no ser visto por alguien inconveniente en cualquier esquina.
Por fin
podíamos meternos en los futbolines primero de Alberto y después de Julemar (¿o
fue al revés?)… porque para los otros aún éramos aún pequeños…
Julemar fue el
que más éxito tuvo cuando yo empezaba a “adolescer[3]”,
cuya época de futbolín ya se había pasado y veíamos jugar al billar a los
“maestros”… que seguían siendo los mismos de la década anterior. Después, cuando
podíamos pagarlo, jugábamos los chavales. No lo hacíamos nada bien… pero
utilizábamos el lenguaje correcto de auténticos profesionales… como si fuéramos
expertos: tirar de fino, de lleno, por la banda, pasabola, picado, corrido,
hacer carambolas a tres bandas… y hasta probar un massé… si no nos veía el
vigilante, Manolo, un minero retirado que nos llevaba finos, porque era un tiro
muy complejo que fácilmente podía hacer un siete al paño, lo que era una
verdadera desgracia.
A medida que íbamos aprendiendo un poco de nuestros maestros… ya podíamos ir a jugar al Central, con billares y jugadores de más nivel que los de Julemar. Y a tomar vinos, a veces, con pincho de tortilla, en el Duerna, el Cubasol, la Guitarra y el Ríos. El Ríos del padre de César, primero, y de César, con la máquina de discos y la música más moderna y actual de la ciudad.
8.-
F1970.GramolaRios
Y una mención
especial al Club Quijote, situado en los bajos de la Casa Sacerdotal donde unos
cuantos jóvenes de ambos sexos, muchos de ellos estudiantes del Instituto y la
Escolapias, dimos contenido a algunas inquietudes culturales... protegidos por
un clero aperturista, con una visión digamos “más vaticana” de la juventud. La
revista “El Quijote”, la Biblioteca con los libros que iban sobrando de otros
sitios, los ensayos de teatro (al menos “El sí de las niñas, “Escuadra hacia la
muerte” y “Bodas de sangre” –estas dos últimas… difíciles de ver en la época-,
clases de guitarra, excursiones, horas de estudio, ajedrez, subasta, mus y
muchas más cosas mezcladas con las miradas furtivas mudas y el sonrojo de los
primeros amores. Y el señor Marcelino, tan paciente, serio, buena persona y
mediador de jóvenes de 15 a 18 años cargados de energía y de hormonas. Tan
respetado por todos.
Y las Conferencias sobre distintos temas que, un viernes al mes, daba un invitado. Alguien me ha recordado la de Pérez Barreiro -debía ser el curso 1970-71, siendo ya Director-, llena de secretismo, sobre el Opus Dei. También me recordó que en algunas de aquellas Conferencias, no es el caso de la mencionada, gozábamos de la presencia del Policía García, que en aquel tiempo era Comisario en Astorga, y no sé si iba de oficio o por la afición de ver qué traíamos entre manos los jóvenes, algunos jóvenes de la ciudad… porque a decir verdad, y a pesar de estar muy cercano a las decisiones del Club, no recuerdo que fuera invitado.
Y las Conferencias sobre distintos temas que, un viernes al mes, daba un invitado. Alguien me ha recordado la de Pérez Barreiro -debía ser el curso 1970-71, siendo ya Director-, llena de secretismo, sobre el Opus Dei. También me recordó que en algunas de aquellas Conferencias, no es el caso de la mencionada, gozábamos de la presencia del Policía García, que en aquel tiempo era Comisario en Astorga, y no sé si iba de oficio o por la afición de ver qué traíamos entre manos los jóvenes, algunos jóvenes de la ciudad… porque a decir verdad, y a pesar de estar muy cercano a las decisiones del Club, no recuerdo que fuera invitado.
Y el Padre Ruiz, profesor de Griego, bonachón, sonriente y agradable, alma adulta del Quijote, cuya presencia en los pocos y fracasados bailes lucientes como a plena luz del día en aquel bar-salón–biblioteca, juzgamos tan innecesaria como excesiva. Ahí estábamos todos, aprendiendo a proponer, a votar, a buscar consensos y a ejercer de oposición. Aprendices adelantados de la democracia llevados de la mano por la Iglesia más moderna y en su propia casa. Una experiencia de alto valor para muchos de los protagonistas, entre los cuales me encuentro, donde ganar, perder, aprender, competir, compartir, discutir, asumir, ceder, ayudar y necesitar… eran labores que hacíamos cada día, incluso a veces, al mismo tiempo.
Por lo demás éramos chavales, y habíamos ya tomado Vitacales, pero los años y el Bachiller Superior, no sé si el segundo más que los primeros, nos iban madurando a toda velocidad. Los intereses y motivaciones iban tomando nuevas formas bajo la atenta mirada del Principio de Realidad y los instintos iban siendo orientados y embridados para hacer lo posible, real.
La niñez ya
empezaba a ser un recuerdo a finales de los 60. Eran los últimos años en Astorga
y en casa, al abrigo del frío invierno y de la soledad. Pronto empezaría el
vuelo, un vuelo de retornos solo parciales. Un vuelo temprano y arriesgado
hasta construir tu siguiente nido. Tan lejos y sin embargo tan cerca. Como en
“Nothing else matters” la gran balada de Metallica.
[Fotos (Por orden de aparición):
1.- F1915.Grupo Escolar Santa
Marta
2.- F1964.INEMA3
3.- F1963.CreaINEMA ElPenAst630831
4.- F1970.INEMA_Delegada01
5.- F1971.IES_Extremadura_Montijo
6.- F1938.Medias.1938_1968_1
7.- F1967.Caidos
8.-
F1970.GramolaRios]
Próxima entrega: 3.6. Mérida P.
1964-71. Comportamiento
[1]
El bonito edificio modernista Grupo Escolar Santa Marta fue construido como
reconocimiento a los caídos de Los Sitios en Astorga, al cumplirse el
centenario de la Guerra de la Independencia. La subvención fue de 131569 ptas
que suponía el 60% del importe total de 219282,58 ptas. Aparte de Astorga, otras ciudades como Gerona, Ciudad
Rodrigo, Manresa y Molina de Aragón, también ejemplares en heroicidad, fueron
premiadas con proyectos dedicados a perpetuar la memoria de sus plazas.
[2]
En esta época, las distintas agrupaciones que formaba el profesorado en base a
las materias que impartía se denominaban Seminarios. En la actualidad, el
vocablo Seminario va siendo sustituido lenta pero imparablemente por el de
Departamento, ya casi generalizado.
[3]
La palabra intencionalmente utilizada “adolescer” no está admitida por la Real
Academia de la Lengua, pero su significado es deducible a primera vista. Frente
a ella, la palabra correcta sería “pubescer”, que necesitaría conocimientos en
clásicas (del latín “pubescere”
‘cubrirse el vello’) para llegar a su significado que es “llegar a la
pubertad”. ¡Hay que facilitarles las cosas a la Real Academia…, al menos, para
evitar que sea ella la que nos las complique a nosotros! XDDD
Comentarios
Publicar un comentario