3.9 Mérida P. 1971-80. Un lento fin de época
La década de
los 70 (también la siguiente) es crucial para los profundos cambios que se
producen en España, en general, y su Sistema Educativo, en particular.
Cinco años
antes de la muerte de Franco en el 75 ya comenzaron los movimientos más de
vanguardia a manifestar explícitamente su oposición al Régimen. Universitarios,
sindicatos, organizaciones políticas y sociales, trabajadores de grandes
empresas abanderaron un cambio que la sociedad demandaba. El terrorismo de ETA
gozaba de un cierto prestigio entre la intelectualidad de izquierda, al menos,
en tanto en cuanto acelerador del proceso de derrumbe del Franquismo.
En Astorga,
donde casi nunca nada cambia, y menos de forma brusca, el Instituto seguía como
siempre. El Director era Don Manuel Pérez Barreiro desde el curso 1970-71. Dio
el relevo a Don José Gregorio Martín Moreno, destinado a Valladolid como
Inspector Extraordinario de Enseñanza Media, y llevó una línea continuista con
la continuista línea de este último con el precedente, Don Gregorio Salvador.
Resumiendo, pocos cambios. Los mínimos, de entrada y una encendida defensa del nuevo
Director sobre el buen hacer del Director saliente en el Claustro del relevo el
día 11 de Septiembre de 1970… en el que también se aprueba, anecdóticamente, a
petición de Doña Charo Vega, la eliminación de la boina al uniforme femenino.
Pero las
previsiones de continuidad duraron poco tiempo, tanto en relación al marco
legal de la enseñanza como de la estructura organizativa del Instituto. En 1970
se publica la Ley General de Educación de Villar Palasí que introducirá cambios
de gran calado en la nueva configuración de la Enseñanza en España y que se
aplicará inmediatamente. A nivel interno, Don Abelardo, que había renunciado
por cuestiones de salud a la Jefatura de Estudios es propuesto como
Vicedirector por Don Manuel Pérez. El Claustro del 7 de Octubre de 1971 refleja
la siguiente finta a varias bandas.
Don Abelardo, dice no aceptar el cargo porque
cree, desde la humildad, como quien busca y necesita la aclamación, que el
Claustro no asume la propuesta de que él sea Vicedirector; el Director,
entonces, lee una carta del Subdirector General de Formación del Profesorado
comunicándole que dicho nombramiento solo está pendiente de la firma del
interesado; y Don Virgilio, que propone
una votación del Claustro respecto a tal aceptación. Y el Claustro acepta por
unanimidad, casi por aclamación, la designación de Don Abelardo San Román como
Vicedirector del Instituto.
F1970.LeyVillarPalasi
Los cambios
legales hacen que los Institutos Nacionales de Enseñanzas Medias pasen a ser
denominados Institutos de Bachillerato, las Escuelas de Maestría se denominarán
Centros de Formación Profesional y los Centros de Primaria pasen a ser Centros
de Enseñanza General Básica. Y al cambio de nombres, obviamente, le acompañan
otros cambios más profundos:
1.- La
ampliación de la Enseñanza Obligatoria de los 10 a los 14 años se llevará a
cabo en los nuevos Centros de EGB, lo que implica un fuerte incremento de
Plantillas, adecuación de Centros y nuevos planes de estudio. También se hace
efectiva la eliminación del selectivo Examen de Ingreso requerido para cursar
medias.
2.- El reajuste
de planes y plantillas en los Institutos que pasaban de tener 7 cursos (1º a 6º
más Preu) a 4 Cursos (3 de BUP más COU –que sustituyó Preu-). La disminución
del tramo de edad en 3 años no tarda en ser compensado con una mayor matrícula,
ya que la mayor parte de los graduados en EGB, accedían a BUP.
3.- Se retrasa
un año el acceso a la Universidad, ya que se sustituyen los 7 años de
enseñanzas medias previas, a los 8 actuales (4 de EGB más 3 de BUP más COU).
F1975.LibrosEGB_BUP
Una anécdota personal... que a mi me afectó aunque hoy pueda parecer insignificante.
El año 1973-74 yo hacía las prácticas de Magisterio en el Colegio San Claudio de León. El día 20 de Diciembre una bomba había acabado con la vida de Carrero Blanco, Vicepresidente del Gobierno. Un día o dos después nos dieron las vacaciones y volví a Astorga. La programación de esos dias de la TV, única, y la Radio, casi, era continua sobre el mismo tema: el atentado, la vida de Carrero... Uno de esos dias, antes del entierro, estaba en el bar Cubasol con unos amigos tomando un vino y oyendo la TV... les comenté en plan jocoso..., y al parecer algo más alto de lo deseable, que cuando se murió mi abuelo no le dieron tanta importancia.
Al lado, tomando otro vino había un Teniente del RALCA que era de Astorga, también bastante asiduo a los bares y oyó mi comentario. ¡Maldita sea! Vestido de militar, se dirigió a mi y me echó un chorreo de los que hacen época, como si yo fuera el terrorista... insinuando que ya pasaría por el Cuartel. Cuando acabó y tras aguantar el chaparrón sumisamente, marché... marchamos. Yo temblaba de pensar que en uno o dos años me tocaría hacer la mili... y en Astorga nos conocíamos todos.
Pasé mal esas vacaciones.
Mi hermana... unos años mayor que yo lo pudo arreglar porque lo conocía o conocía a alguien que lo conocía a él y le comentó que si estos jóvenes... que beben un poco... y no saben lo que dicen, etc... pero el miedo me duró un par de años.
No obstante, he de decir que hice la mili estando activo dicho Teniente y que jamás tuve el más minimo problema con él. Fin de la anécdota de como eran aquellos tiempos.
Una anécdota personal... que a mi me afectó aunque hoy pueda parecer insignificante.
El año 1973-74 yo hacía las prácticas de Magisterio en el Colegio San Claudio de León. El día 20 de Diciembre una bomba había acabado con la vida de Carrero Blanco, Vicepresidente del Gobierno. Un día o dos después nos dieron las vacaciones y volví a Astorga. La programación de esos dias de la TV, única, y la Radio, casi, era continua sobre el mismo tema: el atentado, la vida de Carrero... Uno de esos dias, antes del entierro, estaba en el bar Cubasol con unos amigos tomando un vino y oyendo la TV... les comenté en plan jocoso..., y al parecer algo más alto de lo deseable, que cuando se murió mi abuelo no le dieron tanta importancia.
Al lado, tomando otro vino había un Teniente del RALCA que era de Astorga, también bastante asiduo a los bares y oyó mi comentario. ¡Maldita sea! Vestido de militar, se dirigió a mi y me echó un chorreo de los que hacen época, como si yo fuera el terrorista... insinuando que ya pasaría por el Cuartel. Cuando acabó y tras aguantar el chaparrón sumisamente, marché... marchamos. Yo temblaba de pensar que en uno o dos años me tocaría hacer la mili... y en Astorga nos conocíamos todos.
Pasé mal esas vacaciones.
Mi hermana... unos años mayor que yo lo pudo arreglar porque lo conocía o conocía a alguien que lo conocía a él y le comentó que si estos jóvenes... que beben un poco... y no saben lo que dicen, etc... pero el miedo me duró un par de años.
No obstante, he de decir que hice la mili estando activo dicho Teniente y que jamás tuve el más minimo problema con él. Fin de la anécdota de como eran aquellos tiempos.
Se producen
también cambios muy rápidos entre el profesorado del Claustro por el fuerte
incremento de plantillas. En pocos años se van profesores muy jóvenes bien
porque obtienen la plaza de Catedrático (Constantino Freire, Antonio Freire
poco después), o bien por concurso de traslados u otras causas (Antonio
Ojanguren, Jesús Sanz de la Hoz, Emma Quiñones –La Cubana-). Otros vienen como
Eugenio Miguélez o Angel de Paz, Catedrático de Griego y futuro Director del
Instituto.
Pero la
importante transformación que estaba comenzando a producirse, de momento, no
afectaba formalmente a la planificación de los Ejercicios Espirituales (aunque
ya sólo de 1º a 4º), o la celebración de la fiesta de Santo Tomás de Aquino por
todo lo alto. Sí comenzaba a ser perceptible un cierto grado de relajamiento en
lo que respecta a la rigurosidad del uniforme, la longitud del cabello
masculino, el uso del Muro y una ligera apertura o pérdida de rigidez de
algunas normas, usos y costumbres. Recordamos que desde 1970 estaba constituida
y en funcionamiento la Asociación de Padres de Alumnos del Centro, y que poco a
poco iba tomando vuelo.
Hasta 1974 se
continuaron haciendo las listas de profesorado (Guardias, asistencia a
Claustro…) con la estricta jerarquía de la época: primero los Catedráticos,
después los Agregados y después los Interinos… y dentro de cada grupo,
ordenados por antigüedad… Estaba muy claro y diáfano cómo se distribuía el
poder en el Instituto. Nadie tenía
preguntar nada viendo las listas. Y no fue fácil sustituir este criterio
por la ordenación alfabética.
El Curso
1974-75 desaparecen las Secciones Delegadas asociadas al Instituto de Astorga,
lo que simplifica mucho la gestión y el funcionamiento. La de la Muralla se
convirtió en el Edificio B del Instituto.
F1975.MuerteFranco
El mes de
Diciembre del año 1975 murió Franco y los cambios sociales y políticos
adquirieron una fuerte aceleración. Poco después de un año de su muerte se
legalizó el Partido Comunista de España (Abril de 1977), el año siguiente la
Ley de Partidos (1978), y el siguiente Elecciones Generales (1979).
Valga como
anécdota del proceso de cambios que estaba padeciendo el Franquismo, el contenido
de un libro de texto para la Asignatura de Formación del Espíritu Nacional
(FEN), aún en manos de FET y de las JONS, en el año 1976: Título: Política
Económica; Curso: 6º de Bachiller. Un gran libro. Los autores, nada menos que
Don Enrique Fuentes Quintana y Don Juan Velarde Fuertes, el primero, futuro
Ministro de Economía y el segundo, consejero del Tribunal de Cuentas (órgano
supremo de fiscalización de las cuentas del Estado) entre 1991 y 2012.
También
comenzaron a moverse las viejas estructuras educativas. El 28 de Abril de 1977
se convoca por primera vez el Consejo de Dirección, formado por profesorado
elegido por el Claustro, como órgano consultivo del Instituto, dando pie a un
cierto nivel de apertura en lo referente a decisiones que afectan al Centro.
El 1 de Febrero
de 1978, a las 20 horas, tiene lugar en el Salón de Actos del Instituto la
primera sesión del Consejo Asesor -previsto en art 62.4 de la Ley General de
Educación (1970) y desarrollado por el Decreto 264/1977 de 21 Enero, (BOE de
28/2/1977)- presidido por Don Angel de Paz, Director del Instituto. En el que
estaban representados los sectores del Centro, con voz pero sin voto. En su
orden del día se habla de las Actividades Extraescolares, el viaje de estudios
de COU, sobre la elaboración del Reglamento de Régimen Interior… En ruegos y
preguntas, el Director solicita la cesión de la Capilla del Instituto, una vez
al mes, para un grupo del OPUS. Por votación se niega tal cesión.
Así va
funcionando el Consejo Asesor, previsto en la LGE del 70, pero espoleado por la
Ley Orgánica de la Educación (1980 y primera Ley orgánica de la Democracia) que
apuesta por potenciar la participación de todos los agentes educativos en la
gestión de los centros… a través del Consejo de Dirección.
Respecto al
funcionamiento de los Claustros, con Don Manuel Pérez como Director, se sigue
la tónica anterior, si bien, poco a poco se van introduciendo cambios (pequeños
al principio del mandato y mayores después) al amparo de la nueva situación
social y política que se va generando.
El fuerte
incremento de la población escolar genera una mayor afluencia de profesorado
joven a los Claustros, que van accediendo a cátedras y ocupando puestos
directivos en los institutos. Las viejas y anticuadas estructuras del sistema
educativo no están preparadas para asumir los cambios y comienzan a mostrar
grietas. Los cambios legislativos apuntan en la misma dirección.
En el curso
1975-76 se hace bastante patente la posibilidad de que Pérez Barreiro sea
nombrado Delegado Provincial del MEC en Orense. En ese momento, aparte del
Director, hay 3 catedráticos en el Instituto: Don Jose Maria Arias (de
Matemáticas, con la oposición recién obtenida), Don Angel de Paz (Griego) y Jesús Maria Lázaro (Lengua
y Literatura), miembro del PC y CCOO, con experiencia y tablas como militante
de izquierdas y con más intereses e inquietudes en temas políticos que
educativos.
La apuesta del
Director para la sucesión por uno de los dos candidatos provoca un fuerte
enfrentamiento entre la Dirección y el otro candidato, Don José María Arias,
que no tarda en afectar a todo el Claustro. Seguramente tal decisión consolida
una oposición dispuesta a dar batalla a la actual Dirección.
Comenzaba el
cambio de aires, y sobre la mesa estaba la sucesión del Director. Dos
aspirantes al cargo, Don Angel de Paz, de Griego y Don José María Arias, de
Matemáticas. Ambos Catedráticos y jóvenes, el primero con plaza en Mahón y en
Comisión de Servicios y el segundo, que alega tener más méritos
puesto que tiene destino Definitivo en la ciudad. El Director, que jugaría mejor
sus cartas, avalaba al primero, mientras que Don José María Arias, era apoyado por
los alumnos mayores, por los Interinos y por Don Jesús Lázaro, catedrático de
Literatura, muy cercano a la huelga y con más intereses políticos que
educativos. Ambos ejercieron una fuerte oposición.
Los incidentes
se van reproduciendo en los claustros. Surgen temas de confrontación a cada
paso, y cuando no existen se crean. Desde la permisividad y la puntualidad de
Don Jesús M. Lázaro con los alumnos de cursos superiores, que desautorizan al
Jefe de Estudios, Don Mariano Franco, a preguntas sobre el alcance de la
Dedicación Exclusiva de los profesores y la implicación directa de dar clases
particulares fuera del centro. Recordemos que aún existían las llamadas
“Permanencias”… aunque ya tenían los días contados. Cualquier tema era bueno
para ejercer una tarea de confrontación y distanciamiento.
Don José Maria
Arias y Don Jesús M Lázaro ejercen una oposición contundente al Director
apoyándose en el alumnado con quién mantienen una cercanía de edad y un cierto
coleguismo profesor-alumno… sobre todo con los alumnos mayores, los del
Bachiller Superior y COU.
El curso
1976-77 surgió en la pacífica Astorga, inesperadamente, en el INEMA, la Huelga
del Uniforme, que además del uniforme, y sobre todo, era una huelga sobre un
modelo que comenzaba a chirriar con los nuevos tiempos de apertura que se
estaban comenzando a vivir. (En una entrega posterior volveremos sobre la
huelga a través de los recuerdos contados por un protagonista, donde se darán
pinceladas sobre lo que subyacía bajo las aguas mansas de la plácida Astorga de
1977: el PCE, CCOO, el grupo de San Andrés, jóvenes profesores…).
Por otra parte,
Don José Maria Arias Cabezas, persona valiosa como profesor, inteligente y
estudiosa pero con escasa habilidad
“política”, se vio arrastrado por la movida del uniforme y fue llevado a
jugar un papel opositor a Barreiro postulándose como posible Director para
cambiar las cosas que estaban ocurriendo. Detrás de Don Jose Maria Arias,
inicialmente, estaban el bloque de interinos, que eran 12, de un total de 60
profesores del Claustro.
Recordamos que
los interinos eran nombrados por la Delegación del Ministerio a propuesta del
Director y, por lo que parece, no se sentían muy bien tratados por esa
Dirección, tanto en lo personal como respecto a los horarios, cargos o
dar clases de COU, que significaban una reducción de 3 horas de docencia (de 21
a 18 horas semanales). No estaban mucho mejor los profesores que aprobaban la
Oposición (1976, 77 y 78) pero se quedan sin plaza, lo que genera grandes
atascos administrativos y no pocos problemas e irregularidades.
Por si todo
este ambiente de cambio fuera poco, aparece un polémico artículo, en forma de
entrevista en El Pensamiento Astorgano, de Don José Maria Arias y una
contundente respuesta por parte de Don Angel de Paz, unos días después. Tanto
una como otra, ilustran las posiciones de cada uno respecto a sus ideas
educativas y políticas, a su ideología y cosmovisión.
El día 30 de
Noviembre de 1976 tiene lugar en la sala de profesores, seguramente, uno de los
Claustros más agitados y broncos en las anteriores aguas calmadas del INEMA.
Los cambios piden paso con contundencia. El antiguo estatus del Catedrático
comienza a ser cuestionado. Los nombramientos de profesorado van comenzando a
hacerse por criterios administrativos de méritos y antigüedad, lo que va
vaciando el fuerte poder del Director sobre los Interinos. La participación y
los votos comienzan a estar presentes en cuestiones hasta ahora reservadas al
Director. Unos acusan a los otros de inmovilismo, los otros a los unos de
agitación del alumnado.
Hay alusiones
personales, descalificaciones y críticas feroces de un bando a otro. Y la
aludida carta aparecida en El Pensamiento Astorgano del 25 de Noviembre
titulada “Sorprendentes declaraciones de Don Jose Maria Arias Cabezas,
Catedrático de Instituto” con fuertes críticas al Instituto en general, como
viejo y caduco. Unos días después, El Pensamiento Astorgano de 27 de Noviembre,
reproduce la respuesta de Don Angel de Paz que es una réplica a esas
declaraciones. Don Angel de Paz había sido nombrado Secretario sustituyendo a
Don Rafael García Tejeiro, que se había jubilado en Mayo de 1977.
Unos meses
después, en diciembre del mismo año, con el curso comenzado, Pérez Barreiro se
va a Orense y Don Angel de Paz accede a la Dirección.
A Don Abelardo
San Román, que había sido Vicedirector, accedía a dejar ese cargo más bien de
tipo honorífico (no remunerado y con una pequeña reducción horaria de 3 horas
de docencia frente a las 8 del Secretario, Director y Jefe de Estudios) para
poder cubrir el de Secretario, pero no fue posible. Ese mismo año quedó
totalmente apeado de cargos en INEMA por primera vez en muchos años, lo que
creó algún enfrentamiento fuerte con el Director u otros cargos directivos como
Don Ildefonso Nistal, Profesor de Lengua, Secretario del Centro desde el curso
1977-78.
Fue una fuerte
frustración para él. Se sintió engañado y descabalgado… De alguna manera se le
había ofrecido mantenerlo como Vicedirector, cargo que le iba como el anillo al
dedo, aunque supongo que había razones de peso para tal decisión; la más
importante la carencia del título de Catedrático de Secundaria… y las
siguientes, la competencia que comenzaba a mostrarse de jóvenes profesores muy
preparados… y que había que hacer cambios profundos que no podían ser pilotados
por protagonistas tan destacados de la época precedente . Comenzaba a regularse
el largo dedo del Director y la presión en los Claustros era palpable. Unas
cosas y otras hicieron que el cargo, que podría dejar de ser puramente
testimonial, recayera en Don José María Arias con más currículo y posible
Director, por ser Catedrático.
Todo ello iba contribuyendo a acelerar el final de una larga época educativa.
Los hechos se
iban cociendo a fuego lento, obviamente mucho más alejados del azar que de la
necesidad. El Claustro consultivo donde se mediría la fuerza de los aspirantes
fue milimétricamente preparado. Aunque no era vinculante, Pérez Barrreiro
planteó una votación en el Claustro sobre las preferencias de uno u otro
candidato. Los 12 Interinos, que inicialmente apoyaban al segundo candidato, se
vieron entre dos frentes (pues no sabían quién saldría y podía peligrar su
permanencia en el Centro), e hicieron pública con antelación su idea de
abstenerse. Dicho Claustro tuvo, además, un invitado especial, un testigo de
lujo: Don José Maria Pérez-Bustamante, el Inspector Jefe del Distrito
Universitario de Oviedo, que daba caché y lustre al acto.
La votación
arrojó unos resultados claramente favorables a Don Angel de Paz: votos
favorables a Don Angel de Paz: 36; votos favorables a Don José Maria Arias: 10;
abstenciones: 12.
Seguramente el
director saliente no arriesgó demasiado. El candidato Don José María Arias se
había ganado bastante enemistad en el Claustro tras la publicación de la
reciente carta crítica con el funcionamiento del Instituto y sólo fue votado
por un reducido grupo de profesores. Tras la votación, que no era vinculante, y
seguramente con un gesto mitad democrático mitad sarcástico, Don Manuel
confirmó a Don Angel de Paz como su sustituto en el cargo de Director… una vez
valorado el resultado de la votación.
La partida de
ajedrez fue ganada por el Director, quién en uso de todo el potencial que tenía
en sus manos, convocó un Claustro consultivo y tomó el resultado de la votación
como argumento a favor de su tesis.
El curso
1977-78, Don Manuel Pérez Barreiro deja el INEMA para incorporarse a su nuevo
destino como Delegado Provincial del MEC en Orense. Toma el testigo de la
Dirección Don Angel de Paz, un joven profesor ideológicamente situado en la
órbita de UCD, de gente formada en el franquismo pero con ganas de transitar a
posiciones democráticas distintas a las más netamente de izquierdas, que
estaban representadas, sobre todo aunque no únicamente, por el PC o el PSOE y
sus versiones sindicales CCOO o UGT.
Este mismo año
se incorpora al Claustro de INEMA Don Manuel Ortiz, con la oposición recién
aprobada en la especialidad de Física y Química y es nombrado por Pérez
Barreiro, como Jefe de Estudios de la Sección Delegada de la Muralla. A él debo
una parte de los recuerdos de estos hechos y le agradezco sus informaciones y
sus tiempos.
El curso
siguiente, Jesús Lázaro optó a una plaza en Santander a través del Concurso de
Traslados. Alcanzó una cierta notoriedad política dentro del PCE antes de ser
expulsado del mismo. Finalmente abandonó la actividad política y se centró en
las tareas docentes como Profesor-tutor de la UNED e investigador sobre la
Literatura Cántabra y sobre la novela de Juan Goitisolo. La marcha de Don Jesús
Lázaro y el revés de la votación dejaron muy descolocado al otro aspirante a
Director.
F1979.UCDvence
En el año 1979
tienen lugar las primeras Elecciones Democráticas Municipales después de los 40
años de Franco más 3 de Guerra Civil. Angel de Paz fue una de las cabezas
visibles de la UCD de Astorga, dirigida por Fermín Zapatero, Jefe de Correos y
que pilotó la unión con Telégrafos en Astorga, digamos benevolentemente, de
forma manifiestamente mejorable de cara a sus subordinados aunque seguramente
óptima e inmejorable para su medre político y profesional.
Se elaboran las
listas en las que el número 1 no es él, sino Luis González. Sacan 7 concejales,
la mayoría y UCD gobierna el ayuntamiento de Astorga.
El curso
1980-81 Angel de Paz deja la Dirección de INEMA para incorporarse por Concurso
de Traslados a un instituto de León. Un par de años después, en abril de 1982,
accede al cargo de Delegado Provincial de Educación en León en el que permanece
hasta 1984.
El puesto
vacante de Director de INEMA pasa a ser ocupado por Doña Maria Carmen Álvarez
Hortal y esta nombra como Jefe de Estudios a
Don Manuel Ortiz, quien venía ejerciendo tal cargo varios años.
[Fotos:
F1970.LeyVillarPalasi
F1975.LibrosEGB_BUP
F1975.MuerteFranco
F1979.UCDvence
]
Próxima entrega: 3.10. Mérida P.
1971-80. Tres fases
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